La fiesta de graduación es una de esas pocas noches en las que un vestido largo, las lentejuelas y una silueta espectacular encajan a la perfección. Con tantos estilos entre los que elegir, conviene acotar un poco antes de empezar a mirar. Estas son las preguntas que hacemos a nuestras propias clientas.
1. Empieza por la silueta
El corte de un vestido importa más que el color o los detalles, porque es lo que decide cómo te sienta.
- Los vestidos ceñidos y de sirena marcan las curvas y se abren a la altura de la rodilla o en el bajo. Quedan espectaculares en una figura de reloj de arena y en quien quiera lucir silueta.
- Los vestidos de corte en A y de princesa se ajustan en la cintura y se abren por debajo. Equilibran unas caderas más anchas y favorecen a casi todos los tipos de cuerpo.
- Los vestidos rectos y de tubo caen en línea recta. Estilizan a las chicas bajitas, sobre todo con una abertura alta.
- Los escotes palabra de honor y los corpiños tipo corsé definen la cintura y aportan estructura; un escote halter o asimétrico atrae la mirada hacia los hombros.
2. Elige un color que vaya con tu tono de piel
Fíjate en las venas de tu muñeca. Si se ven azules o moradas, probablemente tienes un subtono frío: te favorecerán el verde esmeralda, el azul zafiro, el plata, los tonos frambuesa y los pasteles helados. Si se ven verdosas, tu subtono es cálido y brillarás de dorado, champán, teja, coral y verde oliva. Si no lo tienes claro, seguramente eres neutra y puedes llevar casi cualquier color. El negro, el rojo y el azul marino oscuro sientan bien a todo el mundo.
3. Acierta con el largo
Un vestido largo hasta el suelo es la opción clásica para la graduación y sale precioso en las fotos. Un vestido midi o un vestido corto es más cómodo para bailar y perfecto para la fiesta de después. Si vas a llevar tacones, pruébate el vestido con los zapatos que te pondrás, para que el bajo roce justo el suelo.
4. Acierta con la talla
Mide tu pecho, cintura y cadera antes de hacer el pedido y compáralos con la guía de tallas de cada producto. Si estás entre dos tallas, elige la mayor: es mucho más fácil meter un vestido que sacarlo. Nuestra guía sobre cómo medirte para un vestido te lo explica paso a paso.
5. Haz el pedido con tiempo
Deja margen para la entrega y para cualquier arreglo. Pedirlo entre cuatro y seis semanas antes de la graduación te da tiempo para probártelo con los zapatos y los complementos, y para hacer pequeños ajustes sin estrés.
6. Completa el look
Deja que un solo elemento sea el protagonista. Un vestido muy bordado o de lentejuelas solo necesita joyas sencillas, mientras que un vestido de satén liso admite unos pendientes llamativos o un clutch atrevido. Piensa también en el peinado: una espalda al aire o un cuello alto lucen más con el pelo recogido.
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